Si pienso en relaciones pasadas puedo asegurar que soy testigo de una evolución de cómo se ligaba con una notable diferencia desde hace años. Hoy el ser humano a cambiado su perspectiva de vida, el ser humano es más dependiente de la tecnología, más aislado, más solitario e incluso más intolerante de ahí que la duración de las relaciones sea más efímera.
Hoy en verdad es más fácil conseguir pareja que hace años, pero esa facilidad también ayuda a terminar la relación sin ningún empacho. Hoy el amor es desechable como la comida.