martes, 13 de febrero de 2007

Día del amor



Siempre es bueno recordar que hacia hace años, el 14 de febrero por ejemplo, nunca representó mucho hasta que llegue a la secundaria, sin darme cuenta me vi obligado a regalar el acostumbrado oso de peluche a alguien que ni siquiera recuerdo en los acostumbrados intercambios. En mi caso no creo tener ningún regalo escondido por ahí de esta fecha tan significativa.

En mi periodo de preparatoriano no llegue a sufrir por no tener dinero para comprarle algo a mi enamorada, sino que sufría para que ella no se enterará que le daba regalos a otras mujeres las cuales según ella, no eran benéficas para mi salud. Gran error.

Recuerdo muy bien el 14 de Febrero del 2001, época difícil. Una chica me había engañado por otro, la que quería me restregaba a su novio que se había conseguido en un viaje al extranjero y yo tenía a Pedro Pablo que a diario se encargaba de decirme lo poco que valíamos para el sexo opuesto.

Muy al contrario, el 2002 resultó el mejor año de mi vida, aunque no recuerdo que hice el 14 de febrero, posiblemente lo ignore por completo y es lo que me hizo ser feliz.

Para este año no hay nada especial, debo escribir uno informes, ignorar a los vendedores y traducir un maldito texto que necesito, sobre el amor, no hay nada que decir. Sobre ls amigos, mejor que ellos lo digan.

Ángel Caído.

lunes, 12 de febrero de 2007

Cosas que pasan

A eso de las once de la noche se produjo una ruptura en un canal que traslada aguas negras junto a mi departamento. Nunca me hubiera imaginado que hubiera un canal de aguas negras en un quinto piso. No pude taponar la fuga, y en una hora las aguas negras alcanzaron un metro de altura. Los libros, los tapetes kilim, los discos, la ropa, los sartenes, la caja de rice-krispies, las piezas del ajedrez —el juego ciencia— flotaban en el líquido elemento.

Lo de líquido es un decir. Era un puré de bacterias, virus, microbios y, para decirlo en el idioma del Dante, di merda. Un par de horas después salieron del armario unas patrullas y unos soldados que declararon el plan de emergencia civil M-3. Se comenzaron a referir a mí y a mis gatos como "los damnificados". Unas enfermeras nos comenzaron a vacunar contra el tétanos.

Al amanecer llegó un grupo de ingenieros que se abocó a taponar la ruptura. Un soldado se empeñaba en trasladarme a un albergue. Me negué cortésmente, temeroso del pillaje. Las piezas del ajedrez hacían cola ante una de las enfermeras que repartían caldo de pollo caliente. Una reportera de la tele entrevistaba a los gatos llorosos: "nos quedamos sin nada", etc.

Un tráiler que iba rumbo a la alacena entró velozmente por el corredor que va de la recámara a la sala. No calculó la altura del quicio de la puerta. La caja de carga se desbarató en el golpazo. Medio centenar de cerdos salió disparado por todos lados. Los que se murieron, flotaban sobre las aguas negras como islotes sonrosados. Los que no, nadaban por aquí y por allá como unas Esther Williams obesas, riñendo por la caja de rice-krispies.

El subsecuente conflicto vial fue de muy amplia magnitud. Miles de automóviles quedaron detenidos en la recámara principal, sonando sus bocinas y lanzando insultos. El chofer del tráiler dijo que se desvió de su ruta porque la manifestación de docentes bloqueaba la intersección del vestidor y el baño. Un aguacero comenzó a caer del techo tiroleado y se convirtió en una catarata que arrasó con varias colonias populares de las que hay entre los libreros. El chofer del tráiler se ligó a una enfermera. Se metieron a una repisa alta en el clóset de blancos.

Entre los bocinazos, se escuchó un potente ruido que venía de la cocina: el microondas. Un rugido espeluznante acompañó a una intensa bocanada de pómez, vapor y azufre. Una de las más fuertes desde que el microondas entró en actividad hace años. El viento arrastró la nube de ceniza hacia la estancia, donde comenzó a tender lentamente una sábana gris sobre el lago de merde, para decirlo en la lengua de Corneille. La ceniza se mezclaba con el ozono tanto como con la cal que arrojaban los soldados para prevenir epidemias. Los señores del Centro Nacional de Prevención de Desastres llegaron tarde a causa del embotellamiento. Recogieron muestras de ceniza y pusieron un semáforo de alerta volcánica frente al microondas humeante. Felizmente, su luz era amarilla. Un grupo de braceros salió del muro sur del departamento, nadando furiosamente, con ánimo de llegar al muro norte, donde ya los esperaba la border patrol. En el clóset, la enfermera comenzó a parir un promedio de 3.5 niños por hora.

La manifestación de los docentes salió del estudio, gritando consignas contra el neoliberalismo. También gritaban "¡Únete pueblo!" (La verdad, ya habían reunido más que suficiente pueblo con el embotellamiento.) El jefe de ingenieros anunció solemnemente que en 24 horas se arreglaría el desperfecto. La reportera entrevistaba a los peones del ajedrez:"fue espantoso", etc. Marcel Marceau comenzó a brindar su espectáculo en una repisa de la sala. La multitud se puso furiosa porque no se oía nada. El inmortal Mimo canceló la función. Un aironazo con ráfagas de ochenta kilómetros en-tró por la terraza. Limpió un poco el aire, pero tiró varios anuncios espectaculares con las caras de los candidatos. Los anuncios cayeron sobre los braceros, que se ahogaron.

El CGH se juntó a la marcha de docentes. El tráfico norte-sur, que va de la terraza a las recámaras, quedó paralizado. Los ánimos se caldeaban. Varios automovilistas se liaron a golpes con los docentes, que a su vez trataban de tirar las vallas de los granaderos, que se pusieron en huelga de hambre. Unos helicópteros de noticieros que revoloteaban por el techo chocaron y cayeron en llamas sobre el tumulto. Otro aterrizó en la mesa de centro y se bajó el presidente. Supervisó los daños. Lo entrevistó la reportera. Me dio una canasta básica. El chofer del tráiler le hizo la petición de poner una guardería en el clóset.

Comenzó a temblar. Las lámparas iniciaron su tradicional hula-hula, los cuadros rascaban las paredes salpicadas de shit, como habría dicho el Cisne de Avon. El miedo paralizó a la gente. Las bocinas callaron; los cerdos dejaron de gruñir; la estufa de exhalar; los bebés de chillar en el clóset; los manifestantes de rechazar al neoliberalismo. "El epicentro se localiza en las costas del fregadero", anunció la reportera.

Por fin un poco de silencio. No se oía nada. Apenas las jaculatorias de los creyentes y el sonido de las olas de Scheiße, para decirlo con Goethe, chapoloteando contra los ventanales al ritmo del terremoto. "Bueno. Voy a votar y ahorita regreso", les dije a los gatos. "Ahí les encargo".

Guillermo Sheridan

Lo que vale la pena en este mundo

Definitivamente esta vida es mejor gracias a:

Enrique Lavalle
La UNAM
Antonio Vazquez Martinez
Juan Pablo Santa Roa
Los Simpson
Marilyn Manson
Noel Gallaguer
El azucar
Arturo Warman
El Osasuna
Beavis and Butt-Head
Elizabeth Perez Cardenas
Santiago Hernandez
Nidia Gutierrez
La fea mas bella
Jose Feliz Hoyo
El slam
El Charal
Verdalet
Karina Vazquez Cuevas
Video risa
Haide Rivera
Hilda Veronica
Mario Benedetti
Erandi Rubio
Sindia Navarrete
Benita
Nora Deveaux
El Che
Fidel Castro
Elvis
Ruth Alvarez
Liam Gallaguer
El gober precioso
Alma Rosa Aguilar
Nicolas
Luz Elena Quijano
Wii
La cerveza
Jose Luis Zamidio
Sofia Giles
Hitler
Surf
El petroleo
Gerardo David Tellez
Norma Vazquez
Rogelio Galindo
La Unitec
El tabaco
El helado napolitano
Einar Castillo
Blanca Juarez Escobar
Bethy Monroe
Monire
Doom
Susana Fluchiere
Hora Cero
Maria Isabel Gonzalez
Alanis Morrissette
Ernesto Lopez Soto
Rodrigo Melendrez
Jessi
Omar Garcia Zuñiga
Citlalli Hernandez
Leticia Mejia Perez
El doctor Simi
South Park
Frodo
Las postales
Veronica Ortiz Perez
Tete
Miriam Armas
Hector Lira
Mafalda
Rodolfo Martinez Moran
Luz elena Quijano
Magee Hernandez
Spider Man
Los transexuales
Jessica Tejeda
Alba Garay
Venom
Al Gansito
Vanessa Alanis
El metrobus
Final Fantasy
Friends
Mirella Jimenez
Rodo
Alicia Silverstone
Los puentes
Playboy
David Lopez
Claudia Castillo
Lucia Cruz
Omar Nuñez
Maira Tellez
Viviana Castillo
Adal Ramones
Gabriela Mardero
Coco
Cathy Susana Berenice
La Navidad
Rocio Ceron Martinez
Cioran
Miguel Angel Estrada
La nana pancha
La Merced
Santiago Hurtado
Roma
Austin TV
Walfred Castro
Oscar Navarrete
Salon Victoria
MTV
Lulu
Manuel Lezama Martinez
Ricardo Rojas
Pati Chapoy
Fabiruchis
Braulio Hernandez
Mayela
Link
Diana Ortiz
Los de Abajo
Fox
You Tube
Itzel Morfin Silva
Fernando Lopez Ramirez
Oscar Salinas Hernandez
Jaquelin Ortega de la Fuente
ENAH
God of War
Lost
Lizette Archundia
Marco Polo
Daniel Alatorre
Marta Perez
El TLC
Pedro Pablo Rojas
Andromeda
Trevor
Adrian Guerrero
Los esmeraldas de León
Perla
Oswaldo Garcia Moreno
Dalí
Filiberto Cruz
Los libros de texto
Naybi Mariñelarena
Ivon Belmont
Lizbeth Sainz de la Rosa
Marisol Miranda alvarado
El IMSS
El comandante 0
Diana Eblin
Patricia Aguilar

jueves, 8 de febrero de 2007

Nada



Resulta que debía presentarme en el Instituto Mora el pasado miércoles, pero el morbo se apoderó de mi después de escuchar a una par de personas que ya tenían todo preparado para una gran reunión con el fin de ver el inicio de la era Hugo Sánchez. Decidí ir a mi casa y prepararme para tan anhelado encuentro. Por un momento volví a sentir esperanza en algo, gran error, después de media hora estaba muy aburrido, no entendía como ganaríamos el mundial con un juego tan mediocre.

Terminé de ver el primer tiempo, apagué el televisor y me fui a dormir. No valía la pena seguir desperdiciando mi vida, por lo menos no de una forma tan aburrida. Da igual.

A mis hermanos palestinos



La lucha sigue hermanos y ganaremos.

miércoles, 7 de febrero de 2007

Locura



Locura que me atrapa una,
y otra vez,
y siempre,
y siempre,
y yo sin darme cuenta.

La vida se repite,
y yo sin darme cuenta nunca,
nunca.
¿Será locura mía o será de ella?


II.
¡En qué mundos vivimos y morimos!
Pensamos que es así y no sabemos
que así no tiene por qué ser.
¿Acaso la locura debe ser?
En qué decreto se prohíbe morir y se prescribe
la terrible sentencia:¡vivir muerto!


III.
¿Vivir? ¿Morir? Razones sin sentido.
Sin sentidos la muerte, pero también la vida.
En cambio, la locura,
combinación fatal de vida y muerte, sin poder elegir
y sin quererla.
Muerte en la vida y vida sin vivirla.
Locura es vida y muerte sin saberlo.


IV.
La ilusión tiene fin. También la realidad.
Todo lo tiene.
Y sin embargo, la ilusión siempre;
nunca la realidad que es infinita.
Al final, ambas.
Pero la fantasía continúa; nunca la realidad.
Tú y yo tenemos fin, sin fantasía. ~

Clara E. Lida

lunes, 5 de febrero de 2007

Nada



Nuevamente enfermo, supongo que con el tiempo sanaré y recaeré interminablemente o hasta que mi hartazgo decida hacer algo al respecto, sin embargo, me niego a volver a tomar medicamento.
El sábado fui a ver a Austin TV, quienes iniciaron como grandes, hasta se tomaron la molestia de tocar un cover a su estilo, pero lo mejor fue el final feliz.
No dire mas.
Maldita enfermedad.

Canto del andrógino terrestre

A lo mejor soy mujer
Y no lo sé.
A lo mejor
Somos todos mujeres y no lo sabemos
Quizás por eso la suavidad
Nos da vergüenza y no creemos
En los ángeles porque no son hombres
Ni mujeres.
Nos han dicho
Que todo pájaro es lógico
Toda estrella matemática.
Lo cierto es
Que nada sabemos de la vida
Ni de la muerte.
Es posible también
Que no existan hombres ni mujeres
Sino una sola criatura
Llena de amor verdadero.
Pero nos asusta
Ver todavía el abrazo
De Adán y Eva en la arcilla
Con olor a yerba pura
Entre el pene y la vagina
¿Somos quizás una criatura dividida
Por un divino cuchillo?
¿O tan sólo un animal que estornuda
Porque ya no tiene lágrimas
Ni pensamiento ni vestido
Faldas ni pantalones?

E. Eielson

La literatura en serio



Como sufro y me aburro resulto ser divertida,
a veces represento situaciones,
la mujer comprensiva, el hombre triste;
como no tengo sentido de la oportunidad
puedo interrumpir la mejor escena de amor,
y para que nadie dude de mi inteligencia
me ocupo de problemas casi ridículos.

Rodeada de gente que espera cosas de la vida
o practica la tragedia,
mis explosiones de júbilo son bastante frecuentes,
y como me regalo horizontes, cucharas que vacían mi corazón,
casi siempre estoy triste,
por eso mi alegría es digna de verse.

Juana Bignozzi

jueves, 1 de febrero de 2007

Nada



No debiera escribir esto
cuando solo de pensar le pienso
y pensado en vos es que escribo esto

he salido a caminar toda la tarde
por la, ahora extensa, plaza municipal
de esta ciudad sin luces
pero con cuantiosa iluminación,
con el fin único de encontrar su rostro
o limitadamente el fantasma de este

se que no debiera escribir esto
cuando de fantasmas empiezo a hablar
porque entonces todo aquello que pronuncio
solo me ha de evocar insensatas representaciones

he buscado detrás, a la sombra de la luna,
y entre matorrales, sin ser capaz de hallarle,
he nadado en los cajones, que sus pesadas letras sustentan,
sin encontrar isla alguna donde sosegar
a esta imparable navegante

se, hoy no debiera escribir esto...
pero ahora mi hosco sonambulismo
me demanda dejar de ser una barca,
un fantasma, e incluso una compleja palabra…


Josefa